Tres son los pilares del tratamiento de una persona enferma de fibrosis quística: la antibioterapia, la fisioterapia y la nutrición.
Hasta no hace muchos años, la malnutrición con retrasos en el crecimiento y en la pubertad llegaba a formar parte incluso de la definición de la enfermedad de la fibrosis quística, ignorándose el hecho de que la prevención en esta materia podía mejorar la supervivencia de los pacientes con esta enfermedad. Asimismo, se desconocía el importante papel que los ácidos grasos esenciales e incluso las vitaminas liposolubles ejercían en la evolución de la enfermedad, llegándose a recomendar regímenes pobres en grasas, justo lo contrario de lo que hoy en día se considera recomendable.
Hoy en día, los expertos coinciden en la importancia que adquiere para estos pacientes una nutrición adecuada. “Nutrirse bien es hoy un derecho al que deben acceder el 100% de los enfermos de fibrosis quística, ya que existen medios para ello. Es inadmisible aceptar la malnutrición en fibrosis quística hoy en día”, nos explica el doctor Carlos Bousoño García, profesor titular de Pediatría y jefe de sección de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Infantil del Hospital Universitario Central de Asturias y coordinador responsable de la Unidad de Fibrosis Quística de Asturias.
En palabras del profesor Bousoño, en líneas generales la dieta debe ser lo mas libre posible, sin restricciones dietéticas salvo diabetes mellitus asociada, rica en grasas (más de 100 gramos al día o lo que es lo mismo más del 35% del total calórico, en forma de grasas tanto saturadas como insaturadas), y suplementada con enzimas pancreáticos de síntesis o porcinos, vitaminoprofilaxis y suplementos minerales.
Acércate a la fibrosis quística
La fibrosis quística es una enfermedad hereditaria, crónica y degenerativa que afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo. Según fuentes de la Federación Española de Fibrosis Quística, esta enfermedad obedece a una alteración genética que afecta a las zonas del cuerpo que producen secreciones, dando lugar a un espesamiento y disminución del contenido de agua, sodio y potasio de los fluidos, originándose la obstrucción de los canales que transportan esas secreciones y permitiendo que dicho estancamiento produzca infecciones e inflamaciones que destruyen zonas del pulmón, hígado, páncreas y sistema reproductor principalmente. Aunque la esperanza de vida se ha incrementado notablemente gracias a un mejor conocimiento de la fisiopatología de esta enfermedad y al tratamiento multidisciplinario de estos pacientes, la fibrosis quística sigue siendo una patología sin curación. No obstante, la aplicación de técnicas de biología y genética molecular ha permitido conocer el defecto bás...
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