Qué es la menopausia
La menopausia es la fecha de la última menstruación en la vida de la mujer. Es el momento en el que el ovario deja de producir estrógenos y la mujer pierde la capacidad de reproducción. En realidad, la fertilidad se reduce progresivamente desde mucho antes, y lo que realmente marca la menopausia es el inicio de un déficit hormonal (estrogénico) más o menos severo, que ha podido iniciarse antes en grado más leve. Las repercusiones son variables de una mujer a otra, tanto en manifestaciones como en intensidad, pero puede decirse que a partir de la menopausia (o incluso desde antes de ella), se produce un cambio significativo en el organismo de la mujer aunque no aparezca sintomatología. Y es que los estrógenos son hormonas con efectos en prácticamente todos los órganos (aunque no todos sean bien conocidos), y por tanto éstos notan el déficit hormonal que supone la menopausia.
La sequedad vaginal
En general, la forma de resumir el efecto global del déficit estrogénico en la mujer es considerar que sus órganos pueden incrementar su ritmo de deterioro asociado a la edad. Especialmente los órganos genitales son muy dependientes de los estrógenos y tras la menopausia se atrofian provocando sequedad vaginal y dolor o molestias con las relaciones sexuales que pueden evitarse fácilmente con tratamiento.
Los síntomas asociados
Además, muchas mujeres padecen una importante afectación de su calidad de vida al aparecerle crisis de sofocaciones, sudoraciones nocturnas con despertares e insomnio, y manifestaciones psíquicas como irritabilidad, nerviosismo, incapacidad de concentración, tristeza sin motivo, o percepción de menor rendimiento intelectual. Para algunas mujeres esta situación no supone un grave riesgo de salud, y existen otras alternativas para paliar la sintomatología o evitar la osteoporosis por ejemplo; pero el tratamiento de la causa, y el más efectivo considerado globalmente, es el tratamiento hormonal sustitutivo con estrógenos (y progestágenos si a la mujer no se le ha practicado una histerectomía). Aunque para algunas mujeres son menos molestos o transitorios, aproximadamente un 30% presentan sofocos en grado moderado o severo, y hasta un 10-15% de mujeres todavía los padecen a los 65 o 70 años. Por lo tanto es un problema frecuente y tratable de calidad de vida, y con oportunidad de prevenir o retrasar patologías crónicas graves.
La Terapia Hormonal Sustitutiva (THS)
Recientemente la Agencia Española del Medicamento se ha hecho eco de un estudio americano (en realidad publicado hace casi dos años) que fue suspendido porque no encontró beneficio cardiovascular del tratamiento con un preparado de estrógenos (estrógenos conjugados equinos) y una progesterona sintética (acet...
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